“La muerte de Danton” – GEORG BÜCHNER

danton3

“La muerte de Danton”

GEORG BÜCHNER

 (Alianza editorial. Madrid 2016)

 

DANTON.- La nada se ha suicidado, la creación es la herida, nosotros somos las gotas desangre, el mundo es la tumba donde se pudre. Suena a disparate, pero algo de verdad hay en ello. (III, 7)

 

Unas cuantas fechas de la Revolución Francesa:

  • 26-VIII-1789 — Proclamación por la Asamblea Nacional Francesa de los Derechos del hombre y del ciudadano.
  • VIII-X-1792 — Danton ministro de justicia. Purgas generalizadas
  • 21-IX-1792 — Destitución de Luis XVI como rey de Francia. Proclamación de la República.
  • 21-I-1793 — Ejecución de Luis XVI
  • A partir de IV-1793 instauración del Primer Terror
  • III-IV 1794 — desarrollo de la acción de “la muerte de Danton”
  • 5-IV-1794 — ejecución de Danton y Desmoulins
  • 13-IV-1794 – ejecución de Lucile Desmoulins
  • 27-VII-1794 — ejecución de Robespierre y Saint-Just
  • 10-XII-1799 — Napoleón primer cónsul
  • 1820, 1830, 1848 revoluciones liberales en Europa
  • 1813-1837 – G. Büchner

 

PERSONAJES PRINCIPALES:

  • Diputados:
    • GEORGES DANTON
    • CAMILE DESMOULINS
  • Miembros del comité de Salud Pública.
    • ROBESPIERRE
    • SAINT-JUST
  • JULIE, esposa de Danton
  • LUCILE, esposa de Camille Desmoulins
  • Hombres y mujeres del pueblo, mujeres públicas, diputados, jueces, verdugos, etc.

 

***

Por más que se empeñen algunos, el debate sobre el progreso de la humanidad está abierto. Se entiende el progreso en el bien, en la concordia, en la paz, en el bienestar. No tanto en lo tecnológico sobre el que no hay duda.

Quizá el tema principal de esta obra, escrita hace casi doscientos años, sea el uso de la violencia como instrumento al servicio del progreso. A pesar de Gandhi y otros pacifistas que ha habido en la historia, es una cuestión no solucionada todavía en los albores del siglo XXI en el que se reclaman, por parte de muchos, soluciones militares a los problemas del mundo, con un incremento en los gastos de defensa, y una relativización en la condena del uso de la tortura para combatir el terrorismo, que es otra opción seguida por muchos como estrategia de progreso.

En fin, pareciera que el pacifismo, que tuvo un gran avance después de la segunda guerra mundial, estuviera en retroceso.

Otro tema destacado es la propia revolución. Büchner escribió esta obra en 1835, después de haber tomado parte activa en las revoluciones liberales que se extendieron por Europa en 1830, y fue a raíz de su propia experiencia de donde surgió esta pesimista reflexión.

La revolución nace de una situación de injusticia social crítica, que si antes se planteaban en ámbitos locales, ahora, con la globalización, hay que entenderla desde una perspectiva mundial. Y la verdad es que el mundo vive una situación de desigualdad insostenible, no menor de la que provocó revoluciones como la francesa o la rusa. Eso sí, las clases extremas ya no comparten el espacio, como pasaba entonces. No se ven las caras. Mientras algunos viven en ostentosas y afrentosas ciudades que son un insulto a la humanidad que sufre ―Dubái por ejemplo―, otros se mueren de hambre en silencio en Somalia o en el Chad.

La escena se ha complicado pues ahora entre esas dos clases extremas se extiende una variopinta y no menos estratificada clase media.

Aunque de manera marginal ―la obra es muy cortita―  los distintos personajes plantean interesantes y eternas cuestiones sobre el bien y el mal, sobre la vida y la muerte, sobre el más allá, sobre Dios, en fin, sobre el sentido de la vida.

***

La acción se desarrolla en el París del año 1794. La revolución había triunfado. Unos años antes, en 1789 se había proclamado solemnemente la Declaración, pretendidamente universal, de los derechos del hombre y del ciudadano. Recordemos que en 1776, al otro lado del Atlántico ya se había proclamado no menos solemnemente otra declaración similar y también universal, aunque, en realidad, solo fuera para unos pocos.

danton2

El pueblo, tanto tiempo oprimido y humillado había explotado, como una olla a presión, en una orgía de odio y de muerte.

PRIMER CIUDADANO: Un cuchillo, sí, pero no para la pobre puta, ¿ella qué ha hecho? ¡Nada! Es su hambre la que se prostituye y mendiga. […] Vosotros tenéis ruidos de tripas y ellos tienen pesadez de estómago, vosotros tenéis agujeros en la ropa y ellos tienen trajes abrigados, vosotros tenéis callos en los puños y ellos tienen manos de terciopelo. Ergo, vosotros trabajáis y ellos no hacen nada; ergo, vosotros lo habéis ganado y ellos lo han robado…

TERCER CIUDADANO: no tienen más sangre en las venas que la que nos han chupado. Nos dijeron: «¡Matad a los aristócratas, que son lobos!». Y nosotros colgamos de las farolas a los aristócratas. […] Pero son ellos quienes han desvalijado a esos muertos, y nosotros caminamos con las piernas desnudas, como antes, y seguimos pasando frío […] Vamos a arrancarles las tiras de la piel de los muslos y a hacernos calzones con ella, vamos a exprimirles la manteca y a hacer con ella más grasa nuestra sopa.

PRIMER CIUDADANO: ¡Muerte a quien sepa leer y escribir!

SEGUNDO CIUDADANO: ¡Muerte a quien tenga andares de señorito!

(Todos gritan: «¡Muerte, muerte!») (I, 2)

Primero contra la aristocracia, después contra los girondinos, después contra cualquiera, porque los revolucionarios prometían y prometían pero el pueblo seguía en la misma situación de siempre.

DANTON.- ¿Cuánto tiempo han de ser tumbas las huellas que va dejando la libertad? Vosotros queréis pan y ellos os echan cabezas. Vosotros tenéis sed y ellos os hacen lamer la sangre de las gradas de la guillotina. (III, 9)

Robespierre y Saint-Just pensaban que la solución pasaba por el terror, eliminando cualquier disidencia o cualquier debilidad disfrazada de  moderación. Danton, que también había sido de la misma opinión y participado en importantes purgas  siendo nada menos que ministro de justicia, ha cambiado ahora radicalmente de opinión.

DANTON.- Prefiero ser guillotinado a mandar guillotinar. Estoy harto. ¿Por qué vamos a luchar los hombres unos contra otros? Tendríamos que sentarnos unos junto a otros y vivir en paz. (II, 1)

Lo que le llevará a enfrentarse con los jacobinos del Comité de Salud Pública encabezados por Saint-Just y Robespierre. Más pragmático y frio el primero, más idealista el segundo que pretende asentar el terror sobre el pedestal de la virtud, cuya dictadura rigorista proclama.

ROBESPIERRE.- El arma de la República es el terror, la fuerza de la República es la virtud. La virtud, porque sin ella el terror es pernicioso; el terror, porque sin él la virtud es impotente. […] El gobierno revolucionario es el despotismo de la libertad contra la tiranía. […] Castigar a los enemigos de la humanidad es obrar con indulgencia, perdonarlos es un acto de barbarie. (I, 3)

ROBESPIERRE.- […] El vicio ha de ser castigado, la virtud ha de reinar por el terror.

A lo que Danton, que parece haber descubierto la vida, el amor, el placer, las ganas de vivir, le replica:

DANTON.- No comprendo la palabra «castigar». ¡Tú, Robespierre, con tu virtud! Jamás has aceptado dinero, jamás has contraído deudas, nunca has dormido con una mujer, siempre has llevado una levita decente y jamás te has emborrachado. Robespierre, eres de una honestidad indignante.(I, 6)

Danton defiende ahora una postura muy razonable sobre la violencia: el único espacio aceptable para ella es la legítima defensa.

DANTON.- donde cesa la legítima defensa empieza el asesinato, yo no veo qué razón nos obliga a seguir matando. (I, 6)

Ni Robespierre ni, menos aún, Saint-Just se dejan convencer por Danton que se convertirá en objetivo del terror de la revolución precisamente por sus (post)revolucionarias ideas. A pesar de su elocuente defensa ante el tribunal Danton y Desmoulins, que comparte sus ideas, serán condenados a la guillotina en una farsa de juicio. Poco les sobrevivirán sus acusadores Robespierre y Saint-Just que sentirán la caricia de la guillotina sobre sus cuellos tres meses más tarde.

***

En el tercer acto los presos de la cárcel mantienen profundas conversaciones sobre teología y filosofía. Especialmente uno de los personajes plantea una cuestión que ha sido debatida en multitud de sesudos tratados sobre el mal y la teodicea:

PAYNE.- Toma nota: ¿por qué sufro? Ésa es la roca sobre la que se asienta el ateísmo. La más ligera convulsión dolorosa, aunque sólo sea la de un átomo, le hace un desgarrón de arriba abajo a la Creación. (III, 1)

***

Poco que añadir a todo un clásico que plantea reflexiones que son carne viva en nuestro mundo actual. Que, a pesar de su brevedad, está lleno de antiguas cuestiones no resueltas. Una magnífica obra que estimula la reflexión sobre valores eternos a través de la que, quizá, puedan un día llegar a tener razón los que creen en el progreso de la humanidad.

La obra no tiene desperdicio, y la mejor reseña que se puede hacer de ella es ella misma. No me resisto, sin embargo, a citar un pasaje más, uno que pone en evidencia, con sentido del humor, el orgullo y la nobleza con la que algunos afrontan la muerte:

HERRMANN.- Hace unos días vino a verme [el verdugo] exigiendo que se sangre a todos los condenados antes de la ejecución con el fin de debilitarlos un poco, ya que le irrita la altivez con que suelen ir al patíbulo. (III, 3)

***

Ya sí, para terminar, solo llamar la atención sobre la preciosa portada de esta edición de Alianza Editorial. Y también sobre el trabajo preliminar que, en muy pocas páginas, da muchas y muy interesantes claves para la lectura.

***

 

DANTON.- Mi morada estará pronto en la nada y mi nombre en el Panteón de la Historia. (III, 4)

danton

Anuncios

Un comentario sobre ““La muerte de Danton” – GEORG BÜCHNER

  1. Me ha gustado mucho este comentario. No conozco la obra, pero lo que dices de Danton me precuerda a las palabras del olvidado Melchor Rodríguez, que fue un hombre valiente que se enfrentó a un Robespierre nacional, Santiago Carrillo, para acabar con las matanzas de Paracuellos en 1936 y con el terror en las cárceles. Lo logró, pero casi le cuesta también la vida. Decía que un hombre podía morir por sus ideas, pero no matar por ellas. Lamentablemente a ese hombre prácticamente nadie lo recuerda y al macabro robespierre nacional se le honra. Así es el mundo…

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s